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John F. Kennedy le sucede su vicepresidente Lyndon B. Johnson, del ala
conservadora; a éste le sigue el mentiroso Richard Nixon, republicano de
California, y luego Gerald Ford, también republicano.
La
mascota del partido Republicano es el elefante, elegido por ser símbolo de
conservadurismo y tradición, pues este animal se agarra a la cola de su
antecesor. Tal es así, que el presidente Gerald Ford(1) indulta
a su antecesor Richard Nixon(2)
de cualquier delito que pudiera haber cometido en el ejercicio de sus funciones
presidenciales(3).
Este
comportamiento no es de extrañar, dado que Ford ya tenía experiencia en ocultar
los bultos feos de la democracia gringa: había sido director de la Comisión Warren ,
encargada de arrojar luz sobre el asesinato de John F. Kennedy...
