martes, 12 de noviembre de 2019

Reflexiones II: El alquimista y las ánimas


Parecen muy hambrientos de nuestra energía vital, y quieren repartirse esta especie de gasolina que emana de nuestros cuerpos. Políticos, científicos, servicios secretos e iglesia, saben de fenómenos que prefieren ignorar; por tanto, defenderse es tarea de cada individuo.
Dr. Corrado Malanga, investigador.

El alquimista y las ánimas

La ciencia oficialista intentó explicar las abducciones de manera simplista, reduciéndolas a un tipo de patología mental (síndrome disociativo o esquizofrenia sicótica).
Hasta que el prestigioso doctor John Mack se pronunció al respecto, definiéndolas como una realidad que envuelve –involuntariamente- a una persona sana. A su juicio, los alienígenas están preparando a ciertos humanos escogidos para un salto evolutivo frente a la catástrofe ambiental que vive el planeta.
En Italia, el primero en profundizar seriamente en las abducciones fue el doctor Corrado Malanga (1951), profesor e investigador del Departamento de Química Orgánica de la Universidad de Pisa.
Su primera investigación fue el Caso Valerio Lonzi, un chico de Génova que en 1992 fue abducido en un camping en las montañas de Liguria. Malanga publicará en Gli Ufo nella mente (Los Ovnis en la mente), el contenido de las declaraciones de Lonzi durante las sesiones de regresión, a las que se sometió en manos del propio doctor. El libro, que fue recibido en la sociedad italiana como un bombazo, ofende al Centro Ufológico Nacional (CUN), del cual formaba parte el propio Malanga. El presidente del CUN, Roberto Pinotti, que incluso había prologado la obra sin haberla leído, lo presionó para que no continuara investigando en esa línea. También los militares, según ha contado Malanga, han tratado de persuadirle. A su juicio, ambos -el CUN y los militares- trabajan juntos por mantener el secreto de la realidad del fenómeno.
Lo cierto es que las investigaciones de Malanga, trabajando con cientos de abducidos, arrojan más luz sobre el fenómeno, dando continuidad, por ejemplo, al trabajo de sus colegas estadounidenses.
Malanga: Una de las cosas claras que tenemos en la cabeza es que un psiquiatra no sabe hacer hipnosis. Los mejores en este campo, de hecho, han sido Budd Hopkins, que es pintor, y Jacobs que es profesor de historia en la Temple University (…) están llenos de capacidad empática y logran obtener estados hipnóticos más profundos. No siendo "new-ageanos" como Mack, está claro que intentarán entender qué hay detrás del falso "buenismo" que hay en las declaraciones de los abducidos (…) Mack no es capaz de descubrir el parásito alienígena que se alberga en los abducidos y que toma el lugar del inconsciente, haciéndoles decir cosas falsas y construidas.
El ufólogo italiano habla de, al menos, una docena de diferentes grupos de poder alienígenas, todos ellos enfocados, interesadamente, en el ser humano. Los seres grises serían robots biológicos al servicio de esos entes, con pequeñas diferencias según sea para quiénes estén al servicio.
Cuatro de esos grupos de poder aparecen frecuentemente en los relatos de abducidos; quienes, por cierto, han dicho al unísono que los aliens les han hecho saber que ellos vivían a través de nosotros, a través de nuestras mentes...
Más sorprendente, todavía, lo que el Dr. Malanga afirma con rotundidad: lo que el alienígena busca en el ser humano es el Ánima (alma), una dimensión sensible que poseería la cualidad de ser eterna. Como en un relato arquetípico de princesas y dragones, el alma es el tesoro a salvaguardar. Y no todos los seres humanos la tendrían, sino una minoría.
Las investigaciones del doctor Malanga están disponibles en la Red. Por su valor, comparto aquí algunos extractos de su obra Alien Cicatrix (2012):

Mi di cuenta, de hecho, que al estudiar a los alienígenas, había cometido un gran error metodológico: no se puede estudiar los alienígenas sin saber cómo estamos hechos nosotros mismos. Descubrí tempranamente que los alienígenas buscaban algo de nosotros que ellos mismos no poseían, algo que nosotros no sabíamos que poseíamos, algo que convierte a muchos hombres en parte integrante de Dios.

En este contexto es fundamental hacer notar que algunas abducidas son objeto de fecundaciones artificiales por parte de los alienígenas, los cuales introducen un óvulo, preparado por ellos y ya fecundado, en el cuerpo de las víctimas; éstas últimas llevan adelante la gestación durante tres meses, y luego durante otra experiencia de secuestro, el feto es extraído de la portadora e introducido en un cilindro de material transparente, lleno de líquido, para continuar con la gestación in vitro. Al relato de lo sucedido, realizado bajo hipnosis regresiva, contado exactamente en el mismo modo por todas las interesadas hasta en los más mínimos detalles, se agrega el aval de los análisis médicos, de las ecografías y de todo aquello que pueda servir a identificar en estas mujeres, no casos de embarazos histéricos, como va charloteando algún desinformado, sino como verdaderas pruebas objetivas de abducción. También en este caso las pruebas disponibles son aplastantes, pero una vez más la ciencia oficial, interpelada sobre este aspecto característico de las abducciones, explica el fenómeno así:
"En estas mujeres el nacimiento de un tumor en los ovarios produce los efectos de un embarazo durante tres meses, luego el tumor, grande como un pequeño feto, se cura solo y desaparece".
Las abducidas tratadas por mí, que han sido sometidas a la implantación del óvulo, han formado tejido placental y sucesivamente a la extracción del feto por parte de los alienígenas, lo han expulsado, habiendo generado además una hinchazón en los senos por producción láctea. Algunas de ellas tenían las trompas quirúrgicamente cerradas, algunas utilizaban progestágenos para evitar el embarazo, otras no habían tenido relaciones sexuales por mucho tiempo, pero en la prueba química todas resultaban embarazadas y todas, sea a través de hipnosis o mediante las técnicas de Programación Neuro-Lingüística, relataban sus experiencias con los alienígenas.
Ante una extraña ecografía efectuada a una mujer embarazada de tres meses (a juzgar por los valores de los esteroles presentes en los análisis químicos), en la cual se individuaban líquido amniótico y una placenta con algo dentro muy pequeño y en donde se escuchaba un rumor rítmico similar a un latido cardíaco pero más lento que el del humano, once médicos dijeron que el embarazo era histérico y que el latido cardíaco era de un feto que estaba por morir (en un embarazo histérico no hay feto), o si no, se trataba de contracciones rítmicas de la vagina de la pobre desafortunada; de resaltar es que todo eso sucedía en la que, en el campo académico, está actualmente considerada como ¡la mejor clínica ginecológica italiana!

Los abducidos que habían tenido contacto con estos seres, bajo hipnosis, reportaban unánimemente que los alienígenas vivían: "a través de nosotros, a través de nuestra mente" (…) En este tipo de abducidos existían una fuerte dicotomía cerebral, que un psiquiatra de pacotilla habría fácilmente interpretado como esquizofrenia aguda; sin embargo analizando más profundamente la personalidad de estos sujetos no quedaban dudas sobre su total salud mental. Ellos se sentían a menudo diferentes, como si no fueran de este mundo, y tenían flash-back donde recordaban escenas de vidas pasadas e imágenes en donde obraban en un contexto alienígena, como si fueran ellos mismos alienígenas. Fue rápidamente claro que en sus mentes existía una zona de memoria con acceso denegado, en donde estaban escondidos algunos recuerdos que contenían escenas de vida de un alienígena: nació la hipótesis de que fuera real aquello que resultaba de varias otras hipnosis; es decir, que los alienígenas usaban el cerebro de los abducidos como depósito para sus recuerdos (en términos informáticos, una especie de sistema de back-up).
Según tal hipótesis, los alienígenas en cuestión buscaban la inmortalidad, que no pueden en realidad alcanzar, porque, a pesar de ser mucho más longevos que nosotros, mueren igualmente. Pueden, sin embargo, hacer sobrevivir todos sus recuerdos, metiendo en el cerebro de un niño terrestre toda la experiencia de la vida entera (hasta ese momento) de uno de ellos, el cual, después de esto puede eventualmente morir. El niño, con el transcurrir de los años, se convierte en adulto y cada tanto el cerebro muestra pequeñas señales de otra personalidad, creándole no pocos problemas existenciales.
La memoria alienígena permanece de todas maneras inaccesible, a menos que se recurra a una especie de clave (similar a la password de una computadora) capaz de abrirla y de liberar el contenido.
Antes de la muerte del abducido utilizado para el back-up, los alienígenas vuelven y copian, si es necesario, todo el contenido de la memoria en el cerebro de uno de ellos recién nacido. Éste dispone así de inmediato de la memoria, aparte de la del terrestre, la de su predecesor alienígena, por lo tanto se convierte en uno con él. Así su personalidad sobrevive, aunque el cuerpo muera, y se obtiene un sucedáneo de inmortalidad. El alienígena recién nacido no tiene que hacer experiencia, empezando de nuevo todo el proceso formativo, y al final, por dar un ejemplo, un alienígena (o mejor dicho su personalidad) antiguo de treinta mil años resultará formado por los recuerdos de seis alienígenas de cinco mil años cada uno, más un número elevado de memorias de terrestres usados para el back-up.
El producto de la aplicación de la idea recién descripta es una sola personalidad en evolución, que utiliza muchos cuerpos en sucesión: una suerte de pseudo-inmortalidad que permite a los alienígenas conservar todas las características fundamentales de su pensamiento original.

Una vez leído a Malanga con sus propias palabras, viene a mi mente ese psicópata al que he mencionado. Que acapara puestos clave en la administración de la granja. El psicópata, disfrazado, que pasa desapercibido en nuestras calles. Y trata de adentrarse –como piedra en el camino- en las vidas de la buena gente, abduciéndola, subvirtiendo la realidad hasta construir una maqueta piramidal, hecha a su medida, idéntica a la telaraña global. Sí, ese psicópata de apetito voraz, incapaz de crear algo, embustero y usurpador, maestro del fingimiento y las lágrimas de cocodrilo.


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